Datado a principios del siglo XVII, fue construido por los castellanos durante la repoblación de Cox, por lo que puede considerarse un molino de corte manchego vinculado a las formas típicas de La Mancha. La propiedad estuvo ligada al Señorío de Cox, ya que los señores de la localidad eran dueños de las tierras donde se levantaba esta singular construcción.
Originalmente se encontraba en la falda de la montaña, junto al Camino Real, un emplazamiento idóneo para recibir los vientos. Con el crecimiento demográfico del siglo XIX, el molino quedó integrado en el casco urbano y se le adosó una vivienda, tal como puede verse en la actualidad.
Tras varios siglos de uso, el molino pasó de ser uno de los más productivos de la zona a convertirse en una noria destinada a la extracción de aguas para el riego del Huerto del Marqués, situado entonces a unos 50 metros. Para ello se retiró la maquinaria de molienda y cernido, se abrió un pozo de sección rectangular y se instaló una noria de cangilones movida por la prolongación del eje vertical del molino. Este pozo aún se conserva bajo el pavimento actual.
La harina que se fabricaba en este molino abastecía no solo a Cox, sino también a numerosas poblaciones de su entorno. Es uno de los pocos molinos que quedan en pie en la Vega Baja y el único restaurado íntegramente sobre su estructura original, conservada en su totalidad. Su cúpula mide 2,5 metros, elevando la altura total del edificio hasta los 11,3 metros.
Este molino tan singular consta de tres plantas. La planta más alta albergaba la maquinaria del molino; la planta intermedia era donde se cernía la harina, clasificando las distintas calidades; y la planta baja se utilizaba para almacenar los sacos de harina y el grano. Las aspas eran elaboradas con lona resistente y se desplegaban o recogían según las necesidades de la molienda y la intensidad del viento.
CÓMO ES UN MOLINO DE VIENTO
El molino de viento clásico está formado por una estructura de mampostería de base circular y una cubierta cónica giratoria en cuya parte superior hay unas aspas que transforman la fuerza del viento en energía mecánica, moviendo así todo su mecanismo interior. Las tres plantas se comunican mediante una escalera de caracol en el primer tramo y una escalera de madera en el segundo.
– Planta baja o cuadra: Además del almacenaje, la harina no cernida caía desde el piso superior a través de un canalón. Aquí se encontraba también el aliviador, una cuerda con contrapeso que permitía regular el roce entre las piedras de molienda.
– Segunda planta o camareta: Espacio donde se cernía la harina mediante un cedazo accionado por una polea conectada al eje de las piedras superiores. En esta sala destacan las marranas, dos grandes vigas sin tallar que atraviesan la techumbre y sustentan el conjunto central de la maquinaria.
– Tercera planta, tejado o moledero: Posee una cubierta cónica de armazón de madera. En ella se encuentra la maquinaria de moler, apoyada sobre la bancada. La cubierta es giratoria y se orienta al viento mediante una gran pértiga llamada palo de gobierno.
Elementos principales del mecanismo:
- Rueda catalina — transmite el movimiento de las aspas al piñón central.
- Linterna — eje vertical dentado que transmite la fuerza a la piedra volandera.
- Freno — regula la velocidad de giro actuando sobre la rueda catalina.
- Piedras molederas — solera y volandera, cuya separación determina la finura de la harina.
- Aspas y velas o lonas — telas sujetas a listones que permiten ajustar la superficie expuesta al viento.
Hoy este antiguo molino se ha convertido en el Museo Etnológico de Cox, donde se exponen herramientas y objetos utilizados tradicionalmente en la huerta, el campo y la vida cotidiana.



